Instrumentos
para la inclusión social. Análisis desde la economía
popular y solidaria
Conclusiones del evento.
La
economía solidaria es un movimiento que impulsa una
concepción alternativa de la economía, donde prima la
solidaridad, la cooperación, la ayuda mutua, la
participación democrática, el respeto al medio ambiente,
la equidad y la autogestión,
valiéndose para ello de numerosas iniciativas
asociativas guiadas por la persecución del bien común.
Es así que confluyen en este movimiento, numerosas
experiencias en el campo de la producción (cooperativas,
grupos asociativos, empresas recuperadas, talleres
autogestionados, redes de pequeños productores, producción
ecológica), en el campo del comercio (comercio justo,
tiendas de economía solidaria, redes comunitarias de
comercialización), en el campo de las finanzas (bancos
populares, fondos rotatorios, finanzas solidarias,
cooperativas de ahorro y crédito), en el campo del
consumo (consumidores responsables) así como en el campo
educativo y de la promoción humana.
Constatamos un profundo dinamismo de estas diversas
expresiones de organización en cada rincón de nuestro
continente. En Uruguay, celebramos el trabajo de
convergencia realizado desde
la Coordinadora
Nacional
de Economía Solidaria, integrante del Espacio MERCOSUR
Solidario.
En
este contexto de dinamismo, destacamos la creación de una
Asociación Uruguaya de Emprendimientos de Economía
Solidaria (AUDEES) así como el trabajo realizado desde
hace años por numerosos colectivos, a través de las
Ferias de Economía Solidaria, de
la Tienda
Ecosol
, de los productores orgánicos, de la recuperación de
empresas por parte de los trabajadores, del proceso
asociacionista de los artesanos, de la organización a
nivel departamental (Consejo de Canelones, Espacio de
Economía Solidaria de Maldonado, de Tacuarembó, Mesa
Departamental de Montevideo, etc) entre otras
manifestaciones.
Uno
de los desafíos que tiene la economía solidaria en el país
refiere a las ausencias notorias de una política de
promoción de estas iniciativas. A diferencia de varios países
latinoamericanos (en el Seminario pudimos detenernos en el
caso de Brasil y Colombia) Uruguay aún no cuenta con una
visión de Estado con respecto al sector asociativo y
solidario de nuestras economías.
Surge
de las diferentes Mesas Redondas y del debate generado en
el Seminario, sin embargo, algunos datos esperanzadores.
Por ejemplo, la recientemente aprobada Ley General de
Cooperativismo crea un Instituto Nacional de
Cooperativismo que incluye entre sus objetivos el trabajo
con la economía solidaria. Por otra parte, diversas
esferas del Estado, presentes en el Seminario, se
comprometieron a profundizar sus acuerdos de cooperación
con el sector, caso del Banco de Previsión Social, del
LATU, de
la Unidad
de Cooperativas Sociales del MIDES, de
la Universidad
de
la República
, etc. Merece
especial destaque además el diálogo generado con actores
parlamentarios, con sindicalistas y con representantes de
otras esferas gubernamentales, que como Dinapyme o MTSS,
por ejemplo, cuentan con nuevos instrumentos que
seguramente podrán favorecer el desarrollo del sector.
Con
respecto al tema de los derechos a la seguridad social por
parte de las
trabajadoras y trabajadores de los emprendimientos de
economía solidaria, el debate giró en torno a dos ejes:
la figura del monotributo y la figura de las cooperativas
sociales.
Con
respecto a lo primero, se estima muy positivo el diálogo
mantenido desde hace algunos meses entre representantes
del BPS y de diversas asociaciones de artesanos a los
efectos de mejorar algunos aspectos referidos al
monotributo. En tal sentido, el caso argentino del
monotributo social puede ser visto como un interesante
modelo más allá de las propias limitaciones muy bien
expuestas por la representante de
la CTA.
Con
respecto a las cooperativas sociales, se estima un
instrumento de mucha validez, aunque aún no lo
suficientemente adecuado para dar cuenta de varios
formatos asociativos de la economía popular que no se
ajustan totalmente a las condiciones establecidas por la
ley. Es así que seguramente se necesitarán de cara al
futuro nuevos instrumentos legislativos. Surgió del
debate algunas pistas a considerar en tal sentido:
-
Crear la figura de la cooperativa de artesanos atendiendo
a sus especificidades y destacando su papel en materia de
identidad cultural
-
Crear nueva figura jurídica que permita una asociatividad
de menor cuantía (ejemplo: tres integrantes) y con
mayores flexibilidades respecto al modelo cooperativo clásico
(ej. Ley de SSS de México).
-
Crear figuras como la de las pre-cooperativas de Colombia
(Ley 454) que flexibilizan algunos componentes propios de
las cooperativas ya consolidadas.
-
Crear instrumentos que permitan tributar de acuerdo a los
ingresos generados, evitando esquemas rígidos que no
pueden sostenerse en determinados meses del año.
-
Permitir a las asociaciones civiles comercializar
productos elaborados de forma solidaria
-
Establecer un sistema jurídico que promueva y regule a
las Tiendas de Comercio Justo y Economías Solidarias así
como otros formatos de comercialización comunitaria.
De
esta forma, seguramente en el futuro, el sector solidario
de la economía contará con un fuerte componente
cooperativo así como de otras figuras jurídicas, que
garanticen a las trabajadoras y trabajadores el acceso a
los derechos más elementales en materia de seguridad
social.
El
Seminario, finalmente valoró muy especialmente las
experiencias concretas de economía solidaria que
compartieron los invitados de Brasil, Colombia y Perú.
Experiencias como las del Foro Brasilero de Economía
Solidaria, como las del CIAP en Perú o San Gil en
Colombia, sin duda demuestran que la economía solidaria
no solo es un proyecto de cambio, sino una realidad que
estimula a continuar trabajando confiando que los logros
son el resultado de la organización y de los sueños
compartidos.
El Seminario se realizó en las
instalaciones del Hotel Escuela Kolping los días 6 y 7 de
Noviembre de 2008. Fue organizado por KOLPING Uruguay y
Pax y Justicia de Alemania. Participó en la organización
la Asociación
Uruguaya
de Emprendimientos de Economía Solidaria. Auspiciaron
la Unidad
de Estudios Cooperativos y el Programa Trabajo Asociativo
y Economías Solidarias de
la Universidad
de
la República
(Uruguay).