
QUIENES
SOMOS
?
Si
bien
las
experiencias
cooperativas
y
basadas
en la
ayuda
mutua,
se
remontan
a
finales
del
Siglo
XIX,
con
algunas
de las
oleadas
de
inmigrantes
hacia
nuestro
país,
lo que
constituye
la
primera
base
social
del
movimiento
cooperativo
uruguayo,
lo
cierto
es que
deberíamos
esperar
hasta
fines
del
Siglo
XXI
para
que el
concepto
de la
economía
solidaria,
y las
prácticas
de
nuevos
movimientos
asociativos,
comenzaran
a
divulgarse
en
nuestro
país.
En
efecto,
el
Uruguay
ha
sido a
lo
largo
del
Siglo
XX un
país
con
ricas
prácticas
sociales
y
comunitarias
en el
plano
económico,
dando
lugar
a un
fuerte
movimiento
de
emprendimientos
basados
en la
ayuda
mutua
(fundamentalmente
constituyendo
las
mutuales
de
salud),
y
basados
en la
cooperación
(dando
lugar
al
surgimiento
del
movimiento
cooperativo
que a
la
salida
de la
dictadura
se
nuclea
en
Cudecoop).
En
la década
de los
noventa,
sin
embargo,
se
asiste
a un
cierto
estancamiento
propositivo
y
doctrinario
del
movimiento
cooperativo,
así
como a
un
mayor
dinamismo
de
nuevas
formas
de
asociativismo
que
provenientes
fundamentalmente
de la
economía
popular,
han
sido
catalogadas
como
experiencias
de
economía
solidaria.
En
Uruguay,
el
desarrollo
de
este
concepto
comienza
a
operar
con
mayor
rigurosidad
en el
año
1995,
cuando
el
Prof.
Pablo
Guerra,
a su
regreso
de
Chile,
establece
contactos
con el
movimiento
popular,
el
movimiento
cooperativo,
los
sindicatos
e
iglesias
a los
efectos
de
mostrar
la
particularidad
de
este
nuevo
paradigma.
Ese
mismo
año
comienzan
los
cursos
por
medio
de Cátedras
Abiertas
en la
Universidad
Católica
y por
medio
de
cursos
regulares
en la
Universidad
de la
República.
Por
lo demás,
la
fuerza
del
Foro
Social
Mundial
con su
lema
otro
mundo
es
posible,
que el
movimiento
de
economía
solidaria
parafrasea
con el
lema
otra
economía
es
posible,
en el
año
2000,
así
como
la
grave
crisis
social
de
fines
de los
noventa,
con el
surgimiento
de
nuevos
movimientos
como
los
clubes
de
trueque
o las
empresas
recuperadas,
dan
lugar
a un
nuevo
resurgir
de las
economías
solidarias,
que
repercute
en el
nacimiento
y
consolidación
de un
primer
espacio
de
coordinación
de
ONGS y
pequeños
emprendimientos
populares
que
articulados
por Cáritas,
terminan
por
conformar
el
Espacio
de
Economía
Solidaria.
Surgen
en
este
contexto
las
primeras
Ferias
de
Economía
Solidaria.
De
esta
manera,
al
comenzar
el
Siglo
XXI
ocurre
un fenómeno
de
especial
dinamismo
económico
de los
sectores
populares
que
recurren
a
formas
asociativas
y a
discursos
alternativos
como
principales
características
de su
identidad
por
cierto
no
homogénea.
En
el año
2006,
y
luego
de
crearse
la
primera
experiencia
de política
pública
de
fomento
a
estas
iniciativas
(Area
de
Economía
Solidaria
del
Gobierno
Departamental
de
Canelones),
comienza
a
operar
un
proceso
de
mayor
articulación
entre
sectores
del
movimiento
cooperativo
nucleado
en
Cudecoop,
el
Espacio
de
Economía
Solidaria,
Comercio
Justo
Uruguay,
y el
Consejo
Consultivo
Departamental
de
Economía
Solidaria
de
Canelones.
A esta
mayor
coordinación,
se
debe
el
origen
de las
Ferias
Canarias
de
Economía
Solidaria
y
Ferias
del
Espacio
MERCOSUR
Solidario,
así
como
el
surgimiento
de
nuevas
iniciativas
como
la
creación
de una
Tienda
de
Economía
Solidaria
y
Comercio
Justo,
de una
Mesa
Nacional
de
Economía
Solidaria,
etc.
El
sitio
de
internet
www.economiasolidaria-uruguay.org
es
fruto
de
esta
historia
que aún
está
por
construirse.
Es una
iniciativa
del
Consejo
Consultivo
Departamental
de
Economía
Solidaria
de
Canelones,
para
todo
el país
y para
todas
las
organizaciones
y
redes
que
fomentan
la
economía
solidaria
en
Uruguay.